La economía europea sin aliento y el euro en mínimos
La economía europea se queda sin aliento y el euro sufre al caer a mínimos de dos años frente al dólar ante el jarro de agua fría de los índices PMI, una medida del grado de confianza de los directores de compras empresariales.
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L'economia europea ha il fiato corto e a risentirne è l'euro che è scivolato ai minimi da due anni rispetto al dollaro di fronte alla doccia fredda degli indici Pmi, una misura del grado di fiducia dei responsabili agli acquisti delle imprese. Il biglietto verde, da parte sua, continua ad avanzare, e non solo rispetto alla moneta unica, sull'onda della vittoria di Donald Trump alle ultime elezioni presidenziali. E lo stesso fa il Bitcoin, che prosegue il rally e supera i 99.300 dollari, ormai diretto verso la soglia dei 100.000 grazie alla sostegno del nuovo presidente americano alle criptovalute e all'idea di un regolamentazione più benevola.
Il Pmi composito dell'eurozona, finito a novembre a 48,1 (contro le attese che lo davano a 50), complice il calo inaspettato nei servizi più ancora che nell'industria manifatturiera, ha frenato le Borse del Vecchio Continente nell'intera giornata di venerdì 22 novembre. Non ha aiutato la revisione al ribasso del Pil della Germania, cresciuto nel terzo trimestre solo dello 0,1% rispetto ai tre mesi precedenti. A far scattare le vendite sull'azionario hanno contribuito le scommesse del mercato su un taglio deciso dei tassi, di 50 punti base, alla prossima riunione Bce per dare ossigeno alle economie della zona euro in una scenario ormai di stagnazione: bassa crescita e inflazione non ancora sotto controllo. La prospettiva di tassi di interesse più bassi ha avuto l'effetto di far calare i rendimenti dei titoli di Stato a partire dal Bund tedesco, sceso al 2,23%. Quello dell'Oat francese è diminuito al 3% e del Btp italiano al 3,5%. Lo spread si è allargato intanto sopra i 126 punti base.

Che la Bce si prepari a nuovi tagli dei tassi d'interesse nei prossimi mesi, di fronte a un target d'inflazione al 2% che dovrebbe essere raggiunto a metà 2025, lo ha detto anche il presidente della Bundesbank Joachim Nagel, spiegando che i dati Pmi confermano lo scenario di stagnazione dell'economia tedesca. Nel complesso, visti i Pmi, difficilmente la situazione avrebbe potuto rivelarsi peggiore, è l'opinione condivisa dagli analisti secondo cui il settore manifatturiero dell'eurozona sta affondando sempre più nella recessione. Dopo due mesi in lieve crescita anche il settore dei servizi inizia poi a essere in difficoltà. E non c'è troppo da stupirsi considerato la confusione politica delle maggiori economie dell'area: il governo francese si muove su un terreno instabile e la Germania è alle prese con le elezioni anticipate. A tutto questo si aggiunge Donald Trump e la minaccia concreta di nuovi dazi sulle importazioni. Alle aziende europee non resta che navigare a vista.
La economía europea se queda sin aliento y el euro sufre al caer a mínimos de dos años frente al dólar ante el jarro de agua fría de los índices PMI, una medida del grado de confianza de los directores de compras empresariales.
El billete verde, por su parte, sigue avanzando, y no solo frente a la moneda única, en la ola de la victoria de Donald Trump en las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos.
Y lo mismo ocurre con el bitcóin, que sigue subiendo y supera los 99.300 dólares, encaminándose ahora hacia los 100.000 gracias al apoyo del nuevo presidente estadounidense a las criptodivisas y a la idea de una regulación más benévola.
El PMI compuesto de la eurozona, que cerró noviembre en 48,1 (frente a las expectativas de 50), ayudado por una inesperada caída en los servicios más que en las manufacturas, lastró las bolsas del Viejo Continente durante toda la jornada del viernes 22 de noviembre.
A ello no ayudó la revisión a la baja del PIB alemán, que sólo creció un 0,1% en el tercer trimestre con respecto a los tres meses anteriores.
Las apuestas del mercado a una bajada decisiva de tipos de 50 puntos básicos en la próxima reunión del Banco Central Europeo (BCE) contribuyeron a la venta masiva de acciones para dar oxígeno a las economías de la eurozona en un escenario de estancamiento: bajo crecimiento e inflación aún no controlada.
La perspectiva de una bajada de los tipos de interés tuvo el efecto de hacer bajar los rendimientos de la deuda pública, empezando por el del Bund alemán, que cayó al 2,23%. El de la Oat francesa cayó al 3% y el del Btp italiano, al 3,5%. Mientras tanto, el diferencial se amplió por encima de los 126 puntos básicos.

El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, afirmó que el BCE se prepara para nuevos recortes de los tipos de interés en los próximos meses, ante un objetivo de inflación del 2% que debería alcanzarse a mediados de 2025, y explicó que los datos de los PMI confirman el escenario de estancamiento de la economía alemana.
En general, a la vista de los PMI, la situación difícilmente podría haber sido peor, es la opinión que comparten los analistas de que el sector manufacturero de la eurozona se hunde cada vez más en la recesión.
Tras dos meses de ligero crecimiento, el sector servicios también empieza a pasar apuros. Y no es demasiado sorprendente teniendo en cuenta la agitación política en las principales economías de la región: el gobierno francés se encuentra en terreno inestable y Alemania lidia con unas elecciones anticipadas. A esto se añade Donald Trump y la amenaza concreta de nuevos aranceles a la importación. A las empresas europeas no les queda más remedio que navegar a ojo.