Del supuesto chip que controla el balón al 'pacto' de la FIFA: las teorías sin pruebas que surgieron tras la derrota de Argentina
Una de las más difundidas asegura que la tecnología del balón implementada por la FIFA permitió evitar un gol argentino, aunque la federación explica que esos sensores solo registran datos del juego.
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La victoria de España frente a Argentina en la final del Mundial de 2026 ha dado pie a la difusión de teorías de la conspiración o que se difunden sin pruebas en redes sociales. Entre ellas, una que asegura sin pruebas que la FIFA manipuló el balón mediante un chip para evitar un gol de Argentina. Esta es solo una de varias teorías que han circulado tras el partido, junto a otras que hablan de supuestas amenazas a los jugadores, controles antidopaje por sorpresa, pactos políticos o incluso la intervención del FBI, todas ellas sin pruebas que las respalden.
Uno de los contenidos virales afirma que durante una jugada donde Argentina tuvo oportunidad de meter gol, que el futbolista español Pau Cubarsí saca fuera de la portería, el balón realiza un movimiento "anormal" porque la FIFA lo habría desviado con el chip para favorecer la victoria de España. Sin embargo, no hay ninguna evidencia que respalde esa afirmación.
El chip al que hacen referencia los mensajes sí existe, pero su función es muy distinta. Se trata de una tecnología desarrollada por la FIFA junto a Adidas que incorpora sensores para proporcionar datos en tiempo real sobre el movimiento y la posición del balón, como explica la propia FIFA. En ningún momento indica que permita controlar o modificar la trayectoria de la pelota durante un partido.
Además, la trayectoria que toma el balón en el campo puede verse condicionada por distintos factores, entre ellos el estado del terreno de juego. Precisamente, el césped del MetLife Stadium fue uno de los aspectos más criticados durante el Mundial. Antes de la final, el futbolista francés Adrien Rabiot lo calificó de una superficie "dura y rígida", mientras que Vinícius Júnior, jugador brasileño, aseguró que el calor hacía que se secara rápidamente y endureciera el juego. El mismo día de la final, el comentarista de DAZN Rodrigo Fáez también criticó su estado en redes sociales y escribió: "El césped es una vergüenza. Indigno de un partido así".
De esta forma, la supuesta manipulación del balón se suma a otras teorías de la conspiración difundidas tras la derrota de Argentina, como las que afirmaban que los jugadores habían sido “amenazados” para dejarse perder, que la FIFA había alcanzado un supuesto pacto político para favorecer a España o que el resultado estaba relacionado con un control antidopaje sorpresa, la pancarta que los jugadores mostraron sobre las Malvinas en otro partido o incluso intereses “masónicos”. Ninguna de estas afirmaciones aporta pruebas que demuestren que ocurrieron.